En una sesión caracterizada por tensiones y acusaciones, el Senado de la Nación ha decidido rechazar las propuestas del Ejecutivo para ocupar vacantes en la Corte Suprema de Justicia. Los candidatos en cuestión son el reconocido académico Manuel García-Mansilla y el juez federal Ariel Lijo, ambos respaldados por el gobierno de Javier Milei.
El rechazo a sus designaciones fue resultado de una inesperada alianza entre el kirchnerismo y el PRO, lo que se interpreta como un intento de obstrucción al cambio propuesto por la administración actual. La votación reflejó esta dinámica: García-Mansilla recibió 51 votos en contra y solo 20 a favor, mientras que Lijo obtuvo 43 rechazos, 27 apoyos y una abstención.
Análisis del contexto político
Los resultados de la votación evidencian una colaboración entre sectores que, aunque aparentan estar en desacuerdo, comparten una agenda común para bloquear reformas libertarias. En este sentido, tanto García-Mansilla como Lijo se enfrentan ahora a un futuro incierto tras su rechazo.
A pesar de haber sido designado mediante decreto y ya juramentado “en comisión”, García-Mansilla se encuentra en medio de un debate sobre su permanencia. La Casa Rosada ha reiterado que su nombramiento es válido hasta el final de la legislatura en noviembre, sustentándose en las facultades otorgadas al Ejecutivo.
Rechazo a la Ley de Ficha Limpia
Adicionalmente, los bloques kirchnerista y del PRO se alinearon para oponerse al proyecto de Ley de Ficha Limpia presentado por el Gobierno de Milei. Esta normativa busca impedir que personas con condenas por delitos relacionados con la administración puedan ser candidatas o ejercer cargos públicos. Su aprobación habría excluido automáticamente a figuras como Cristina Fernández de Kirchner, quien cuenta con una condena confirmada por Casación en la causa Vialidad.
La oposición no solo desconoce este derecho, sino que también denuncia una supuesta “usurpación del cargo”, acusación sin fundamento jurídico que revela la desesperación política ante la amenaza a sus intereses en el sistema judicial.
Puntos destacados del debate legislativo
Durante la audiencia pública del 28 de agosto, García-Mansilla había manifestado su negativa a aceptar una designación por decreto; sin embargo, decidió hacerlo ante el bloqueo inminente que se estaba gestando en el Senado. Este gesto fue malinterpretado por quienes han manipulado históricamente los nombramientos judiciales desde las sombras del poder.
A pesar del clima tenso durante la sesión presidida por Bartolomé Abdala, las voces más críticas provinieron de la oposición. Guadalupe Tagliaferri, aliada de Rodríguez Larreta y presidenta de la Comisión de Acuerdos, utilizó argumentos relacionados con el cupo de género y la “constitucionalidad” para oponerse a los candidatos. Por su parte, Martín Lousteau calificó su voto como “el más fácil de su carrera”, lo que pone en evidencia la ligereza con que algunos sectores abordan decisiones fundamentales para el país.
Cierre del debate y repercusiones futuras
Líderes opositores como Pablo Bensusán y Anabel Fernández Sagasti no dudaron en criticar al Ejecutivo. Sagasti intentó vincular el decreto presidencial con una supuesta “inestabilidad económica”, argumentación poco sólida desde su perspectiva ideológica.
Finalmente, José Mayans, jefe del bloque kirchnerista, fue aún más allá al acusar a García-Mansilla de “usurpar el cargo” y exigir su renuncia inmediata. Sus declaraciones ponen al descubierto un resentimiento palpable dentro de una clase política que siente perder control sobre un Poder Judicial que antes manejaba con facilidad.
La noticia en cifras
Candidato |
Votos a favor |
Votos en contra |
Abstenciones |
Manuel García-Mansilla |
20 |
51 |
N/A |
Ariel Lijo |
27 |
43 |
1 |