El presidente Javier Milei encabezó el acto central conmemorativo del Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas, que tuvo lugar el 2 de abril, marcando el 43.º aniversario del conflicto bélico. La ceremonia se desarrolló a partir de las 9:00 en el cenotafio ubicado en la Plaza San Martín, en el barrio porteño de Retiro.
En este evento, estuvieron presentes autoridades gubernamentales, miembros de las fuerzas armadas y un grupo significativo de veteranos de guerra, quienes fueron especialmente invitados para rendir homenaje a sus compañeros caídos.
Críticas a gestiones anteriores
Milei inició su discurso haciendo hincapié en su postura crítica hacia administraciones pasadas, especialmente al kirchnerismo. Señaló: “Lamentablemente durante las últimas décadas nuestra demanda soberana por las islas fue damnificada de forma directa e indirecta por las decisiones económicas, diplomáticas y militares de la casta política”.
Con esta premisa, profundizó su argumento al afirmar: “Nadie puede tomar en serio el reclamo de una Nación cuya dirigencia es reconocida en el mundo por corrupción e incompetencia, y por llevar a la Argentina a los brazos de la escoria del mundo”.
Estrategia para el futuro
Milei continuó con un mensaje contundente: “Teníamos la receta perfecta para que las Islas Malvinas permanezcan para siempre en manos extranjeras”. Explicó que esta “receta” incluía factores como: “Quien empobrece sistemáticamente su suelo y hace causa común con dictadores y dictadorsuelos entra a cualquier negociación diplomática en posición de desventaja”, añadiendo que esto se agrava con “el desarme y demonización a las fuerzas armadas”.
A pesar de sus críticas, Milei delineó una visión estratégica para el futuro. Manifestó: “Buscamos ser una potencia a punto tal de que ellos quieran ser argentinos”, sugiriendo que no sería necesario recurrir al convencimiento o la disuasión para lograrlo.
Un llamado al cambio
Esta perspectiva se relaciona con su creencia de que “el voto más importante de todos es el que se hace con los pies”, expresando así su deseo de que algún día los malvinenses decidan apoyarlos mediante su migración. En sus palabras finales, resumió su ambición: “Buscamos ser una potencia para que los malvinenses quieran ser argentinos”.