El Boletín Oficial del Estado (BOE) ha dado a conocer la Ley de prevención de las pérdidas y el desperdicio alimentario, marcando un hito al convertirse en la primera normativa estatal en España que aborda esta problemática. La ley, que fue aprobada por el Congreso de los Diputados el 20 de marzo de 2025, busca promover un uso eficiente de los alimentos y reducir el despilfarro a lo largo de toda la cadena alimentaria.
El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, enfatizó que el propósito principal de esta legislación es concienciar a la población sobre la importancia de valorar los alimentos y reconocer el esfuerzo de quienes los producen, como agricultores, ganaderos y pescadores. "Cuando se desperdician alimentos, se desaprovechan todos los recursos naturales utilizados para su producción", afirmó Planas, quien también destacó la responsabilidad ética y social que tiene la sociedad en su conjunto para combatir el desperdicio: "No hay alimento más caro que aquel que termina en la basura".
Un enfoque ético y sostenible
La nueva ley no solo tiene un componente ético significativo, sino que también se alinea con el compromiso del Gobierno hacia la sostenibilidad, la justicia social y el crecimiento económico. La normativa pone énfasis en la prevención, sensibilización y formación de todos los actores involucrados en la cadena alimentaria, ya que evitar el despilfarro es una tarea colectiva.
Según estimaciones de la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), alrededor del 30 % de los alimentos producidos a nivel mundial se desperdician. Reducir estas pérdidas a la mitad es uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible establecidos por las Naciones Unidas. En España, durante 2023, se desechó sin consumir aproximadamente 1.183 millones de kilos de alimentos solo en los hogares.
Planes obligatorios y jerarquía de usos
La ley establece medidas concretas para frenar el desperdicio desde las etapas iniciales hasta llegar al consumidor final. Para ello, obliga a los operadores dentro de la cadena alimentaria a implementar un plan de prevención que les permita identificar las áreas donde ocurren pérdidas y establecer estrategias para minimizarlas antes de que los alimentos sean desechados.
Además, se introduce una jerarquía en el uso de alimentos: primero debe priorizarse el consumo humano, ya sea mediante transformación o donación. Para facilitar estas donaciones, se requerirá que existan acuerdos formales entre empresas y entidades sociales o bancos de alimentos.
Flexibilidad para pequeñas empresas
La normativa contempla ciertas flexibilidades para facilitar su implementación entre las empresas más pequeñas. Por ejemplo, microempresas con menos de diez trabajadores quedan exentas del cumplimiento completo del plan de prevención. Sin embargo, las grandes cadenas deberán adaptarse a estas exigencias.
A partir de abril de 2026 entrarán en vigor las obligaciones relacionadas con los planes de prevención y acuerdos para donación. Esta legislación no solo busca imponer sanciones; también promueve buenas prácticas enfocadas en sensibilización y formación sobre cómo reducir el desperdicio alimentario.
Sanciones por incumplimiento
El régimen sancionador prevé plazos para prescripción y oportunidades para subsanar infracciones menores. Las multas por infracciones graves pueden oscilar entre 2.001 y 60.000 euros si no se cuenta con un plan adecuado para prevenir pérdidas alimentarias. Las sanciones más severas podrían alcanzar hasta 500.000 euros por reincidencias graves.
Con esta ley, España da un paso importante hacia un futuro más sostenible y responsable en relación con sus recursos alimentarios.
La noticia en cifras
Cifra |
Descripción |
30% |
Porcentaje de alimentos que se desperdician a nivel mundial según la FAO. |
1.183 millones de kilos |
Cantidad de alimentos tirados a la basura en los hogares españoles en 2023. |
2.000 euros |
Multa máxima por infracciones leves relacionadas con el desperdicio de alimentos. |
500.000 euros |
Multa máxima por infracciones muy graves, como no contar con un plan de prevención. |
Preguntas sobre la noticia
¿Cuál es el objetivo de la nueva ley sobre el desperdicio alimentario en España?
El objetivo de la ley es frenar el desperdicio de alimentos en toda la cadena alimentaria, desde los productores primarios hasta los consumidores finales, promoviendo un uso eficiente de los alimentos y reduciendo el despilfarro.
¿Qué medidas incluye la ley para prevenir el desperdicio de alimentos?
La ley obliga a los agentes de la cadena alimentaria a disponer de un plan de prevención de pérdidas y desperdicio, identificando las áreas donde se producen pérdidas y estableciendo medidas para minimizarlas. Además, establece una jerarquía de usos priorizando el consumo humano.
¿Cómo se fomentará la donación de alimentos según la ley?
La ley obliga a adoptar acuerdos entre los operadores y entidades sociales o bancos de alimentos, proporcionando seguridad jurídica a las donaciones. Las administraciones públicas también elaborarán guías para garantizar la trazabilidad de los alimentos donados.
¿Qué sanciones se aplicarán por incumplir la ley?
Las infracciones leves pueden ser sancionadas con apercibimientos o multas de hasta 2.000 euros, mientras que las infracciones graves, como no contar con un plan de prevención, pueden llevar multas entre 2.001 y 60.000 euros. Las infracciones muy graves pueden ser sancionadas con multas de hasta 500.000 euros.
¿Qué flexibilidad ofrece la ley a las pequeñas empresas?
La ley permite cierta flexibilidad para facilitar la adaptación a las obligaciones, excluyendo a microempresas y pequeñas explotaciones agrarias de ciertas obligaciones como elaborar un plan de prevención o firmar acuerdos de donación.