Como está quedando demostrado durante esta campaña electoral, solamente VOX defiende posiciones políticas distintas a las del consenso progre que representan en España tanto el PSOE como el PP. Por eso, a partir del próximo 9 de junio, el partido que preside Santiago Abascal promoverá en el Parlamento Europeo todas las acciones necesarias para acabar con las políticas progres impuestas por los jerarcas de Bruselas en contra del interés de los ciudadanos. En concreto, la candidatura que encabeza Jorge Buxadé promoverá la reforma del artículo 23 de la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea para acabar con la desigualdad jurídica entre hombres y mujeres y que atenta contra el Estado de derecho.
Del mismo modo, VOX derogará toda la legislación de género que permite el borrado de las mujeres con la autodeterminación de género y con las directivas sobre igualdad en materia de empleo que abandonan a los trabajadores, olvidando sus verdaderas necesidades e imponiendo cuotas y exigencias de género y más burocracia a las empresas.
La formación que preside Santiago Abascal considera que la casta oligárquica está condenando a los europeos al abandono cada vez mayor de nuestras raíces y de nuestros valores, ya que a medida que se otorgan más competencias a la UE y se nos imponen cada vez más medidas progres, se nos hurta la capacidad de debatir y solucionar nuestros verdaderos problemas, los que realmente preocupan a los europeos.
Las instituciones europeas actualmente amordazan a los gobiernos de las Naciones, que han quedado como meros ejecutores burocráticos de los dictados de la Comisión Europea, cuando debería ser precisamente al revés: las instituciones europeas al servicio de los Estados miembro. En concreto, la Comisión de Úrsula von der Leyen es el brazo ejecutor de la Agenda 2030, que impone sin contemplaciones a las Naciones europeas a base de chantaje, bajo amenaza de no recibir fondos COVID o de denuncias ante los tribunales comunitarios, como ha ocurrido con Hungría.
Mientras los burócratas de la Unión sancionaban al Gobierno de Orbán por proteger a los menores de edad del adoctrinamiento de los lobbies de género, permitían que el nuevo gobierno polaco, en alianza entre populares y neocomunistas, aplicara una censura brutal, interviniendo medios de comunicación sin que estas acciones tuvieran ninguna repercusión ni apercibimiento por parte de las autoridades europeas.
En una de las últimas sesiones plenarias del Parlamento de Estrasburgo, el eurodiputado y ahora candidato por VOX, Jorge Buxadé, afirmó que «es urgente una rebelión del sentido común, de las clases populares y de las clases trabajadoras; una rebelión frente a una casta totalitaria que ahora mismo nos mira muy nerviosa, pero que empezamos a cambiar el próximo 10 de junio».
Asimismo, el también integrante de la candidatura de VOX a los comicios europeos, Hermann Tertsch, aseguró recientemente en el pleno de la Eurocámara que «la presidente von der Leyen quiere volver a presidir la alianza de izquierdas de Partido Popular, Socialistas y Verdes, de la que tanto presume un conocido miembro de su partido, el señor González Pons». Para Terstch, «esa alianza está destruyendo la agricultura, la ganadería, los patrimonios familiares, la subsidiariedad, la libertad de España y la de todas las naciones».
VOX considera que, en alianza con las élites económicas y mediáticas -grupos de presión, grandes corporaciones tecnológicas, empresas, asociaciones ideológicas…-, los burócratas de Bruselas contra la voluntad de los pueblos europeos, que han votado exactamente lo contrario de lo que imponen sus agendas globalistas, poniendo los intereses de una élite minoritaria por encima de los intereses de la mayoría de los ciudadanos.
Con von der Leyen, líder del PPE, se ha dado a las grandes corporaciones tecnológicas el poder de decidir qué se puede y qué no se puede publicar en las redes sociales, con el voto a favor de populares y socialistas. Les han dado la capacidad de censurar a los europeos, saltándose incluso la potestad de los jueces para aplicar las leyes, cuando sus opiniones no comulgan con los dogmas del pensamiento progre.