CLAVES

Alaska Medical Board opposes transgender procedures for minors to safeguard children

Alaska protección

OpenAI | Viernes 04 de abril de 2025

La Junta Médica del Estado de Alaska se ha opuesto unánimemente a los tratamientos hormonales y quirúrgicos para la disforia de género en menores, citando la falta de evidencia sobre beneficios a largo plazo y el riesgo de daños irreversibles. Este movimiento refleja una tendencia creciente en EE. UU., donde 27 estados han implementado protecciones para los menores. La junta solicita acción legislativa para limitar estos tratamientos, destacando la necesidad de apoyo psicológico como alternativa más segura. A pesar de su postura, Alaska sigue siendo uno de los pocos estados sin leyes que protejan a los menores, lo que plantea preocupaciones sobre procedimientos financiados por contribuyentes y la falta de consentimiento informado.



La Junta Médica del Estado de Alaska ha tomado una decisión unánime en contra de los tratamientos hormonales y quirúrgicos para la disforia de género en menores, argumentando que existe evidencia insuficiente sobre los beneficios a largo plazo y el riesgo de daños irreversibles. Esta resolución subraya la necesidad de acciones legislativas que limiten tales tratamientos, en medio de una tendencia más amplia en Estados Unidos, donde 27 estados han implementado protecciones para los menores.

A pesar de esta postura firme, Alaska se mantiene como uno de los pocos estados sin protecciones legislativas específicas, lo que genera inquietudes sobre los procedimientos financiados por los contribuyentes y la falta de consentimiento informado. Un ejemplo destacado es el Proyecto de Ley 199 del Senado de Arkansas, que busca proteger a los menores de intervenciones médicas irreversibles y responsabilizar a los profesionales de la salud.

Un movimiento creciente contra las intervenciones irreversibles y la explotación infantil

En un paso audaz que se alinea con una tendencia nacional creciente, la Junta Médica del Estado de Alaska ha expresado su oposición al uso de intervenciones hormonales y quirúrgicas para la disforia de género en menores. En una comunicación dirigida a la legislatura estatal el 21 de marzo, la junta hizo pública su resolución unánime adoptada durante una reunión el 20 de marzo, fundamentándose en la falta de evidencia sobre beneficios duraderos y el riesgo potencial de daño irreversible. Esta decisión surge en un contexto donde múltiples estados estadounidenses están evaluando las implicaciones éticas, psicológicas y médicas relacionadas con los procedimientos de transición de género para menores, siendo Arkansas un líder en este enfoque legislativo robusto.

La decisión de la Junta Médica refleja un cambio más amplio en la comunidad médica respecto a la disforia de género en menores. La declaración enfatiza la necesidad urgente de establecer límites legislativos sobre estos protocolos destructivos relacionados con género, promoviendo alternativas más seguras como el apoyo psicológico y el asesoramiento. Este enfoque coincide con las recomendaciones emitidas por autoridades médicas en países como Suecia, Finlandia y el Reino Unido, que sugieren que la psicoterapia debería ser el tratamiento inicial para jóvenes con disforia de género, reservando medicamentos y cirugías como último recurso.

El papel de las legislaturas estatales: el caso de Arkansas

El Proyecto de Ley 199 del Senado de Arkansas, conocido como Ley para Proteger a Menores del Malpractice Médico del 2023, ofrece un ejemplo contundente sobre cómo los estados pueden adoptar una postura firme contra las prácticas depredadoras dentro de la industria transgénero. Este proyecto busca proteger a los menores frente a intervenciones médicas irreversibles e incluye varias disposiciones clave:

Definiciones y Alcance: El proyecto define «procedimiento de transición de género» ampliamente, abarcando cualquier servicio médico o quirúrgico relacionado con dicha transición, incluidos bloqueadores hormonales, hormonas cruzadas y cirugía para reasignación sexual. Se excluyen explícitamente aquellos servicios destinados a individuos con trastornos del desarrollo sexual verificables médicamente.

Derecho a Acción: El proyecto otorga a los menores o sus representantes el derecho a presentar acciones civiles contra profesionales médicos que realicen procedimientos relacionados con la transición de género, buscando compensaciones por daños y perjuicios así como honorarios legales.

Las implicaciones éticas y psicológicas

El debate sobre los procedimientos para la transición de género en menores no es solo un asunto médico o legal; también plantea cuestiones éticas y psicológicas significativas. La decisión adoptada por la Junta Médica resalta la responsabilidad moral que tienen los proveedores sanitarios para proteger a los menores vulnerables frente a intervenciones potencialmente perjudiciales e irreversibles. El énfasis puesto por la junta en el apoyo psicológico refleja un reconocimiento creciente acerca de los complejos factores psicológicos involucrados en la disforia de género.

Además, el llamado a acciones legislativas plantea preguntas importantes sobre el papel del estado en la protección infantil frente a prácticas depredadoras. La ausencia del consentimiento informado y el riesgo potencial para causar daños duraderos resaltan la necesidad urgente por establecer protecciones legales sólidas que aseguren que los menores no sean sometidos a procedimientos que puedan tener consecuencias devastadoras.

A medida que la Junta Médica del Estado de Alaska se une al creciente movimiento destinado a proteger a los niños frente a procedimientos relacionados con transiciones de género, queda abierta una interrogante: ¿seguirán otros estados su ejemplo? La iniciativa presentada por Arkansas proporciona un modelo valioso para considerar. Las implicaciones éticas, psicológicas y médicas asociadas con estos procedimientos exigen un enfoque cuidadoso y cauteloso, priorizando siempre el bienestar del menor.

Como señaló la representante estatal Alaska Jubilee Underwood: «Cuidar verdaderamente significa ofrecer apoyo psicológico compasivo – no intervenciones irreversibles que comprometan su futuro». Esta afirmación resuena entre médicos y legisladores por igual, subrayando así la necesidad apremiante por acciones legislativas destinadas a proteger a nuestros más vulnerables.

TEMAS RELACIONADOS:


Noticias relacionadas