El presidente Trump ha firmado una orden ejecutiva que revoca las autorizaciones de seguridad y el acceso a información clasificada de figuras prominentes de la izquierda radical, incluyendo a Hillary Clinton y Kamala Harris. En su declaración, Trump menciona que es en interés nacional que estos individuos no tengan acceso a información sensible. La lista incluye a otros nombres destacados como Antony Blinken y Joe Biden. Esta medida busca reforzar la seguridad nacional al limitar el acceso de personas identificadas como amenazas potenciales. Para más detalles, visita el enlace de la noticia.
El presidente Donald Trump ha firmado una orden ejecutiva que revoca las autorizaciones de seguridad y el acceso a información clasificada para varias figuras prominentes asociadas con la izquierda radical. Este grupo incluye a operativos del denominado "Estado Profundo", como Hillary Clinton y Kamala Harris.
La medida también abarca a otros individuos destacados, tales como Antony Blinken, Jacob Sullivan, Letitia James, Alvin Bragg y el expresidente Joe Biden, junto con su familia.
Según el comunicado oficial, Trump ha determinado que ya no es en interés nacional que estas personas tengan acceso a información clasificada. “He decidido que no es conveniente para la seguridad nacional que los siguientes individuos accedan a información clasificada”, afirmó el presidente al presentar una lista de nombres considerados por muchos conservadores como amenazas a la seguridad nacional.
A continuación se presenta la lista completa de aquellos cuyos accesos han sido revocados:
"Por lo tanto, instruyo a cada jefe de departamento y agencia ejecutiva a tomar todas las medidas necesarias y consistentes con la legislación vigente para revocar cualquier autorización de seguridad activa que posean los mencionados y rescindir inmediatamente su acceso a información clasificada", escribió Trump en su orden.
"También dirijo a todos los jefes de departamento y agencia ejecutiva a revocar el acceso sin supervisión a las instalaciones gubernamentales seguras de Estados Unidos para estas personas". Esta acción incluye el acceso a informes clasificados y sesiones informativas diarias del presidente.
A través de esta orden ejecutiva se busca asegurar que aquellos que han sido identificados como potenciales riesgos para la seguridad nacional no tengan acceso a información sensible del gobierno estadounidense.