Crisis hiperinflacionaria
La historia de la hiperinflación en Yugoslavia es un ejemplo impactante de las consecuencias del mal manejo económico y la inestabilidad política. En la década de 1980, el dinar yugoslavo era un símbolo de estabilidad, pero para los años 90, su valor se desplomó debido a la impresión incesante de dinero por parte del gobierno de Slobodan Milosevic para financiar campañas militares. La inflación alcanzó niveles extremos, llegando a un asombroso 313 millones por ciento mensual en 1994, lo que llevó a precios que se duplicaban cada 34 horas. Este fenómeno devastó la vida cotidiana, haciendo que los ciudadanos dependieran del trueque y monedas extranjeras. La crisis culminó con una reforma monetaria en 1994, pero el daño a la economía y la sociedad yugoslava fue irreversible. Este episodio sirve como una advertencia sobre los peligros de políticas monetarias irresponsables y la fragilidad económica ante la inestabilidad política.