El sistema del petrodólar, establecido en la década de 1970, ha sido el pilar del comercio global al exigir que las transacciones de petróleo se realicen en dólares estadounidenses. Sin embargo, esta dependencia del poder militar estadounidense para hacer cumplir sus normas está volviéndose insostenible, especialmente ante los desafíos que representan China y Rusia a la dominación de Estados Unidos en Eurasia, lo que debilita la capacidad de la Armada estadounidense para proyectar su poder.
La erosión del sistema del petrodólar se hace evidente a medida que países como Rusia y China, así como naciones de la OPEP, comienzan a eludir el uso del dólar en sus intercambios comerciales. Este cambio amenaza la economía estadounidense, que ha dependido durante mucho tiempo del petrodólar para exportar inflación y mantener precios internos bajos.
Consecuencias económicas y geopolíticas
La posible caída del petrodólar podría desencadenar una deflación de deuda o una hiperinflación, ambas con severas repercusiones económicas. La incapacidad del gobierno estadounidense para enfrentar estos desafíos debido a limitaciones políticas agrava la crisis actual.
Además, el colapso del petrodólar podría escalar hacia un conflicto bélico mundial, con puntos críticos potenciales como las tensiones entre Estados Unidos e Irán o un ataque chino sobre Taiwán. Se espera que Rusia mantenga su enfoque en Ucrania sin aumentar la escalada.
Preparativos ante un futuro incierto
Ante este panorama, se aconseja a los individuos prepararse para dificultades económicas y posibles conflictos. Se recomienda considerar mudanzas a áreas más seguras, fomentar la autosuficiencia y diversificar inversiones. El colapso del petrodólar no solo representa un cambio económico, sino también una crisis filosófica y espiritual que exige una reevaluación de los sistemas y creencias actuales.
En un contexto marcado por la inestabilidad económica y las tensiones geopolíticas crecientes, el colapso del petrodólar se perfila como un evento crucial capaz de reconfigurar el orden internacional. En una reciente conversación entre el Health Ranger Mike Adams y el autor Alexander Macris, se abordaron los riesgos asociados con el estado precario de la economía global y las posibilidades de un conflicto catastrófico.
Macris enfatiza que este sistema es inherentemente frágil y depende del poder militar estadounidense para hacer valer sus reglas. Según él, "el petrodólar es un sostenimiento artificial del ciclo", subrayando que es un intento por evitar el declive natural del dólar estadounidense como moneda de reserva mundial.
Un cambio inevitable
Las señales de declive son palpables; países como Rusia y China están comenzando a liquidar sus intercambios comerciales utilizando sus propias monedas. Turquía, miembro de la OTAN, ha mostrado interés en integrarse a la alianza BRICS, lo cual socava aún más la dominancia del dólar. Incluso naciones de OPEP han comenzado a comerciar petróleo usando divisas alternativas.
"El petrodólar está terminado", afirmó Macris. La falta de reconocimiento generalizado se debe a que la definición sobre cómo comprar petróleo con dólares ha cambiado drásticamente.
A medida que este sistema se desmorona, los efectos inflacionarios regresan con fuerza. Macris menciona el aumento en los costos de vivienda, alimentos y seguros como indicadores claros de que el ciclo virtuoso asociado al petrodólar está quebrantándose.
Riesgos económicos inminentes
Macris advierte sobre dos posibles resultados: "Si incumplimos nuestras obligaciones financieras, enfrentaremos una depresión deflacionaria; si optamos por imprimir dinero para evitarlo, nos dirigiremos hacia una hiperinflación". En ambos escenarios las consecuencias son alarmantes.
La respuesta gubernamental ha sido insuficiente frente a estos retos. Ambos partidos políticos parecen atrapados dentro de un marco restrictivo que les impide considerar reformas radicales necesarias para abordar esta crisis.
Macris sostiene que esta situación podría ser el preludio de una guerra mundial. Identifica dos puntos críticos: una posible escalada contra Irán o un ataque chino sobre Taiwán. Mientras tanto, anticipa que Rusia continuará persiguiendo sus objetivos en Ucrania sin incrementar su nivel de agresión.
A medida que avanza el colapso del petrodólar y aumentan las tensiones globales, Macris aconseja a las personas prepararse ante un futuro incierto lleno de dificultades económicas y conflictos potenciales. Recomienda mudarse a estados menos poblados o áreas rurales aprovechando los precios actuales inmobiliarios y fomentar la autosuficiencia ante la inminente ruptura de cadenas globales de suministro.
Para Macris, el colapso del petrodólar no es simplemente un evento económico; representa una crisis filosófica y espiritual. Aquellos dispuestos a enfrentar esta realidad deben comenzar su preparación ahora mismo. Las decisiones tomadas hoy influirán significativamente en su capacidad para navegar por tiempos turbulentos futuros.
Vea la entrevista completa entre Alexander Macris y Mike Adams a continuación.